divendres, 11 de febrer del 2011

Finalitza la formació de Psicologia Evolutiva


Malgrat que generalment no se’n tingui consciència —ja que el nen a aquesta edat no pot expressar el que pensa o sent de forma comprensible per a l’adult—, els primers anys de la infància presenten un desenvolupament mental extraordinari.

Per a Piaget la forma més adequada d'estudiar el desenvolupament moral és utilitzant com a fil conductor les dades obtingudes en estudiar el desenvolupament lògic.
Aquests són alguns els punts que hem tractat durant dos dies fent Psicologia Evolutiva.

Els principals punts d'aprenentatge han estat:

La Psicologia ens seveix per comprendre i valorar els factors que intervenen en la manera com els infants interactuen amb el medi. Entre aquestes (família, escola, experiències passades...)
És important fixar-nos en   Canvis corporals, estatura, desenvolupament cerebral, habilitats motores. En la constitució física hi intervenen factors genètics i ambientals (alimentació, danys físics...) Habilitats lingüístiques, de memòria, canvis en el procés del pensament que afecta a l’aprenentatge i Canvis en els aspectes socials i emocionals de la personalitat.






dimecres, 9 de febrer del 2011

Atención y productividad (Jaime Bacás rrhhmagazine)

Te invito a realizar una prueba de medición de tu atención.

Pulsa en el vídeo y contesta la siguiente pregunta: ¿cuántos pases realiza el equipo vestido de blanco? Sólo tienes una oportunidad. Cuando hayas terminado con el vídeo sigue leyendo […]

http://www.youtube.com/watch?v=YcOhyR_QgPo

Lo más probable es que hayas acertado la respuesta (trece pases) y, también, que no hayas visto al oso bailar al estilo que creó Michael Jackson en su disco Moonwalk.


¿Adónde diriges tu atención?

Conocer la respuesta a esta pregunta es clave para los que creemos que la productividad no depende de la gestión del tiempo, sino de la gestión de lo que hacemos, es decir, de nuestras acciones.

Porque tus resultados son función directa de las acciones que eliges realizar. Y las acciones que realizas son función de donde eliges enfocar tu atención. Es decir, tus resultados dependen de donde enfocas tu atención.

La atención es un recurso limitado. Si te enfocas en una cosa no verás otra. Por tanto, tu elección previa determina los resultados que vas a conseguir. Y, además, no puedes mantener el mismo nivel de atención desde las ocho de la mañana hasta las siete de la tarde. Tu capacidad de atención disminuye con su utilización. Tu cerebro emplea enormes cantidades de energía cuando realizas tareas laborales que involucran los procesos mentale principales de comprensión, decisión, recuerdo, memorización e inhibición.

Tomemos un ejemplo bien conocido: La gran mayoría de los individuos poseemos un biorritmo que nos ofrece nuestra mayor capacidad de atención y de energía a primera hora del día.
Capacidades que disminuyen conforme avanza la jornada y las vamos consumiendo.

Pues bien, la primera tarea que realiza el 85% de los trabajadores de la sociedad del conocimiento es conectar su ordenador y procesar correo-e. Eligen enfocar su atención en una tarea rutinaria, sencilla y que aporta muy poco valor. Muchos, además, se quedan un buen rato resolviendo tareas relacionadas con los contenidos de esos correos y otros continúan con exploración de noticias en diarios o por las redes sociales.

En resumen, emplean su franja de mayor capacidad de atención y energía en tareas que aportan un bajo nivel de valor. Un gran desperdicio de su productividad.

¿Para qué eliges enfocar tu atención en lo más reciente?

La conducta anterior suele ir asociada a la de mirar tu correo-e a final de la jornada. Así, cuando procesas correo-e a primera hora, estás leyendo el que has recibido… ¡durante la noche!

Concedes tu prioridad de ejecución a lo que, prácticamente, acaba de suceder.
Se trata de un patrón bien establecido y repetido a lo largo de la jornada, durante la cual permites y toleras distracciones e interrupciones que traen nuevas tareas que eliges ejecutar “en el acto”, dejando en suspenso la que estás realizando en ese momento.

A veces, incluso, dejas a alguien con la palabra en la boca para atender la llamada del móvil, el mensaje entrante o el “¿tienes un minuto?”.

El impacto de este patrón tan extendido – y socialmente aceptado (?) – tendría poca relevancia si no fuera por la enorme frecuencia con que se produce. Frecuencia de la que eres inconsciente debido a su transparencia de tanto repetirla.
A favor de esa tendencia por lo más reciente o nuevo también colabora la “curiosidad” natural de nuestro cerebro.
 
El orden sí importa
Si lo que pretendes es incrementar tu productividad conviene que prestes atención al orden en el que ejecutas tus tareas o acciones durante la jornada de trabajo.

En primer lugar elige realizar la tarea más importante (la que más valor aporte) en el momento en que tus niveles de atención y energía sean más elevados. Análogamente, reserva o agenda las acciones menos importantes (las que aportan menos valor) en los momentos valle de atención y energía.

En segundo lugar no permitas que tus niveles de atención y energía “caigan” continuamente. Recupéralos. Recarga esos dos recursos, periódicamente durante la jornada, para que sus niveles no sean tan bajos que no te permitan desarrollar eficientemente otras tareas de cierta importancia durante el resto del día. Es necesario que te tomes una pausa de cinco o diez minutos cada 60-120 minutos de trabajo sin pausa.

Tony Schwartz dice que los trabajadores de la sociedad de conocimiento no somos corredores de fondo, sino ‘sprinters’; que tu productividad se maximiza notablemente enfocándote y concentrándote en la ejecución de una acción durante un bloque de tiempo de esa duración y, recuperando, con una pausa para volver a repetir ese patrón a lo largo del día.

Las personas que mantienen la mentalidad de gestión del tiempo, no se permiten pausas, porque consideran que “pierden el tiempo” si no trabajan sin parar. No se dan cuenta que su productividad (atención y energía, es decir, resultados) no es la misma a las ocho de la mañana, a las doce, a las cuatro o a las siete de la tarde.
Estas personas miden su productividad por el número de tareas realizadas por hora o durante la jornada de trabajo: “hoy me he quitado quince tareas”. No les oirás decir “hoy he realizado las cuatro tareas que más valor aportan de entre todas las de mi lista de tareas pendientes”.

¿Y tú… para qué vas a la oficina?

El cambio conductual sólo es posible cuando, antes, cambias tu creencia sobre lo que es productividad.
Mientras no te des cuenta que la medición de la productividad se relaciona, directamente, con la cuenta de explotación de tu empresa, seguirás “yendo a trabajar” y, lo que es aún peor, “trabajarás mucho”.

El día que te des cuenta que la productividad tiene que ver con el valor que aportan tus acciones (a la cuenta de explotación) te preguntarás antes de ejecutar una tarea: ¿Cuál es la acción que más valor aporta (entre todas las que tengo en mi lista de tareas pendientes) considerando mi nivel actual de atención y energía?

Si tienes alguna duda pregúntale a tu jefe: ¿Estoy en nómina para trabajar o  para conseguir?

“Tus circunstancias actuales no determinan adónde puedes llegar; sólo determinan tu posición de salida” - Nido Qubein

dissabte, 5 de febrer del 2011

EL DOL (II) article febrer El Dol i els infants

En aquest article del mes de febrer us explicarem com perceben la mort els infants, què significa pels nens i nenes la mort a les diferents etapes de la infància.

Els infants menors de cinc anys no poden entendre que la mort és un estat definitiu i irreversible, al contrari, pensen que és un estat transitori com el fet de dormir. Si per exemple li preguntem a un nen o una nena de tres anys què li passa a la mare del bambi a la pel.lícula, potser ens diuen que ha mort, però si li preguntem com es quedarà una vegada hagi mort, és possible que ens digui que anirà a l’hospital a que la curin i allà li donaran un medicament que li anirà molt bé per trobar-se millor.

Posteriorment, entre els cinc i els nou anys, ja entenen el concepte irreversible de la mort però encara els costa assimilar que tothom ha de morir algun dia o altre.

Quan el nen o nena ja és capaç d’entendre la irreversibilitat de la mort, el dol s’assembla al d'un adult.

Fonamentalment el dol en la infància passa per tres fases fonamentals segons Bowlby (1983):
a) Fase de protesta: en què el nen plora i intenta buscar a la mare o al pare o persona estimada
b) Desesperança: mica en mica deixa de plorar encara que segueix esperant que el pare o la mare tornin
c) Desvinculació. Es deixa d’esperar el retorn

Com bé sabreu, el dol no només apareix quan es mor alguna persona del nostre entorn, també pot succeïr per perdre circumstàncies vitals concretes (una feina, una casa, etc..) Per tant, nosaltres ens estem centrant en la pèrdua parental (mare i/o pare).

Cal esmentar que la pèrdua d’una mare o d’un pare és un dels fenòmens més estressants que poden ocòrrer en una família. La manera en què les persones que estiguin al voltant del nen o nena (especialment el pare o la mare que sobreviu) gestionin el dol, influirà moltíssim en l’infant.

Així mateix, el fet de no elaborar correctament un dol durant la infància pot ocasionar problemes psicològics posteriors durant l’adolescència i la maduresa. Brown i Harris (1977) van realitzar un estudi en què es relacionava la pèrdua parental en la infància i la depressió en dones adultes. Les conclusions varen demostrar que el fet d’haver perdut el pare o la mare abans dels 11 anys podia ser un factor de vulnerabilitat o d’influència a l’hora de desenvolupar una depressió. És a dir, pel fet d’haver perdut el pare o la mare no significa que s’hagi de produïr una depressió però si és un factor de predisposició
en la persona.

En el proper article parlarem del dol en les separacions i divorcis. Esperem que us interessi el tema tant com a nosaltres